Jabón de Alepo: el más puro de todos los jabones

El jabón de Alepo no solo es considerado el más puro del mundo sino también el más antiguo, es elaborado de forma artesanal desde hace miles de años en Siria, en la región de Alepo, de allí viene su nombre. Su elaboración es completamente natural a base de aceite de oliva y laurel, principalmente, lo cual lo hace un jabón completamente orgánico y biodegradable.

El jabón de Alepo se dice que es el primer jabón duro del mundo, y que es el predecesor del jabón de Marsella en Francia y el jabón de Castilla en España. Se cree que su producción se extendió por Europa (Italia y el mediterráneo) gracias a las cruzadas que influyeron notoriamente en el intercambio cultural y comercial entre esos países.

Una de las cosas que diferencian el jabón de Alepo de otros jabones es su densidad, pues este es capaz de flotar en el agua. En su proceso de elaboración la saponificación se logra gracias al Hidróxido de sodio que se puede obtener de una planta llamada “Salsola Kali” o de la sal marina.

Su proceso de maduración y curado tarda alrededor de 9 meses, en los cuales se va formando una especie de capa marrón alrededor, quedando el centro con un color verde intenso esmeralda. Entre más gruesa sea la capa marrón exterior, de mayor calidad será el jabón pues su proceso de maduración habrá sido mas largo.

Usos del jabón de Alepo

Este jabón tiene un uso principalmente cosmético, pues posee cualidades que ayudan a mejorar la apariencia de la piel, entre ellas se destaca el alto contenido de vitamina E que ayuda también con el cuero cabelludo aportando volumen, brillo y cuerpo al cabello.

En cuanto a la piel es utilizado de varias maneras: tiene un uso medicinal para tratar la psoriasis y el acné juvenil además también funciona como tratamiento contra la dermatitis, eczemas, quemaduras y todo este tipo de afecciones en las que la piel se deba regenerar.

Igualmente tiene propiedades antisépticas, antiinflamatorias y desinfectantes y adicionalmente, el jabón de Alepo gracias a su alto contenido de aceite de oliva también tiene Omega 6, lo cual mejora la circulación sanguínea local y Omega 3 que retarda el envejecimiento celular.

Es utilizado también para el afeitado pues produce una espuma muy suave que evita las irritaciones y los enrojecimientos.

Composición

Los ingredientes principales del jabón de Alepo, como ya hemos mencionado, son el aceite de oliva, el aceite de laurel y el Hidróxido de sodio, además del agua pura de manantial.

Estos ingredientes le aportan al jabón algunas vitaminas y nutrientes como La vitamina A que ayuda a prevenir infecciones cutáneas y actúa también previniendo la resequedad prematura.

La vitamina E que es bien conocida por sus beneficios para la piel y por sus propiedades antioxidantes.

Vitamina P que ayuda a prevenir infecciones y protege las mucosas cuando están inflamadas o sangrantes, además ayuda también a potenciar la acción de la vitamina C.

Vitamina C muy buena para prevenir infecciones y para ayudar en la cicatrización de heridas.

Hay otras variantes de la fórmula original del jabón de Alepo que se han creado para potenciar más alguna que otra cualidad, como por ejemplo el jabón de Alepo con Nigela (comino negro) que ayuda a reforzar sus propiedades calmantes y antiinflamatorias o el jabón de Alepo con arcilla roja que ayuda a mejorar sus cualidades que activan y mejoran la circulación sanguínea, así como también refuerza sus cualidades antisépticas.

Aplicación

La aplicación del jabón de Alepo es muy sencilla. Se aplica directamente sobre la piel como cualquier jabón normal, igualmente se puede aplicar también sobre el cuero cabelludo para tratar la caída del cabello o la caspa, pues regula la sebosidad y mejora la circulación de la zona.

Cuando se utiliza para tratar alguna afección de la piel en la cara o en el cuerpo se recomienda masajear la zona afectada con el fin de que el jabón penetre profundamente y su acción sea más potente.

Ahora bien, si se trata de problemas de acné, infecciones u hongos, se recomienda usar el jabón de Alepo como mascarilla, haciendo una espuma lo suficientemente cremosa con las manos y aplicándola en la piel de todo el rostro (se debe tener cuidado con los ojos) y dejar actuar alrededor de 30 minutos para luego retirar con abundante agua.

Este tratamiento debe repetirse durante varios días (al menos 2 semanas) luego de los cuales las mejorías serán notorias y la piel tendrá una textura más suave, tersa y bien humectada.

Para el uso en el afeitado se debe hacer igualmente espuma suficiente con las manos y aplicarlas en la zona que se va a afeitar. Luego se debe rasurar normalmente. La acción del jabón de Alepo impedirá que la zona se irrite o se enrojezca.

¿Qué opinas sobre este jabón? ¿Te gustaría probar sus propiedades para la piel?